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                                                                                      DECLARACION DE FE

 

El DIOS VERDADERO

Creemos que hay un solo Dios verdadero y eterno con todo sus atributos (Is. 45:5), Creador de los cielos y de la tierra, Creemos en la creación directa del universo por parte de Dios, según el relato de Génesis, sin uso de materia preexistente, y aparte de todo proceso de cualquier evolución. (Génesis 1:1-31; Éxodo 20:11; Colosenses 1:16,17; Hebreos 11:3),  Creemos que Dios existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Jn. 1:1; Jn. 1:14; 1 Jn. 5:7).y que son  iguales en esencia y perfección divina, desempeñando oficios distintos  (Éxodo 20:2-3; Deut. 6:4; 1 Co. 8:6; Apocalipsis 4:11). 

 

LA BIBLIA

Creemos que la Biblia es palabra revelada e inspirada de Dios (2 Ti. 3:16) y; creemos que Dios inspiró su palabra de manera plenaria, infalible y verbal. Entendemos por plenaria que tanto el A.T. como el N.T. fueron igualmente inspirados; entendemos por infalible que es perfecta, absoluta, sin errores ni contradicciones y que es aplicable universalmente; entendemos por verbal que, aunque Dios tomo en cuenta la personalidad, el carácter y el estilo propios de cada hombre que usó para escribir la Biblia, el Espíritu Santo fue quien escogió con exactitud cada palabra usada en la Escritura (Ex. 34:27; Sal. 45:1; Jer. 36:1,2). Nosotros creemos en  la preservación de Dios de sus puras palabras a cada generación (2 Timoteo 3:16; Salmo 12:6-7). La versión de la Biblia Reina Valera 1960 es la versión castellana que nosotros aceptamos y usamos.

 

EL SEÑOR JESUCRISTO

Creemos que el Señor Jesucristo, se volvió hombre, sin dejar de ser Dios, (es decir, tuvo dos naturalezas a la vez 100 % hombre y 100% Dios) y fue concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María, para que Él pudiera revelar a Dios y redimir a los hombres pecadores (Juan 1:1-2, 14; Lucas 1:35; Isaías 9:6, 7,17; Filipenses 2:5-8; Gálatas 4:4-5).

Nosotros creemos que el Señor Jesucristo logró nuestra redención a través de Su obra, finalizada en la cruz en sacrificio vicario; y que nuestra justificación es un hecho seguro por Su resurrección literal y física de la muerte (Romanos 3:24-26; 1 Pedro 2:24; Efesios 1:7; 1 Pedro 1:3-5). 

Nosotros creemos que el Señor Jesucristo ascendió al cielo, y es ahora exaltado a la mano derecha de Dios donde, como nuestro Sumo Sacerdote, Él cumple el ministerio de Intercesor y Abogado (Hechos 1:9-10; Hebreos 9:24, 7:25; Romanos 8:34; 1 Juan 2:1-2) 

 

El ESPIRITU SANTO

Creemos que el Espíritu Santo es Dios y es la persona de la trinidad que convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio; y que Él es el Agente Sobrenatural en la regeneración y que El sella, mora y bautiza a cada creyente en el Cuerpo de Cristo en el momento de su conversión.   Creemos que el Espíritu Santo llena, y que el hablar en lenguas no es una evidencia de su llenura, también, habilita y distribuye dones de servicio a los creyentes, sin embargo los dones de señales eran limitados al Período Apostólico. (Juan 3:5; Efesios 1:13; Romanos 8:9; I Corintios 12:13; Efesios 5:18; 4:11-12; Romanos 12:6-8; Hebreos 2:3-4; Efesios 2:20; I Corintios 13:8-13.)  

 

 

 

LOS DONES ESPIRITUALES

Creemos que Dios envió dones a la iglesia para su edificación y madurez, y que después que se completó “lo perfecto”, el canon completado de las Escrituras, algunos de ellos cesaron; estos son: apostolado, lenguas, interpretación de lenguas, sanidad, milagros, discernimiento de espíritus, palabra de ciencia y profecía (1 Co. 13:8-10). Aunque se pudiera decir que un misionero es un apóstol en el sentido de que es un enviado, no lo es en el sentido del don bíblico, pues para estos fue requisito haber visto a Cristo (Hch. 1:21-22); en cuanto a la profecía, cualquiera que predica el evangelio, y la palabra de Dios da un mensaje desconocido para el oyente, pero nunca se debe entender que existe hoy la profecía en el sentido de predecir el futuro; en cuanto a la sanidad y los milagros, creemos que hoy Dios por supuesto que sana y hace milagros, en su soberanía y conforme a su voluntad, pero no significa que estos dones puedan ser ejecutados por hombre alguno de la manera que sucedía en tiempos del Nuevo Testamento.

 

SATANAS

Creemos que Satanás es real y no imaginario, que en su expulsión del cielo llevó tras él una multitud de ángeles, esos convertidos en demonios, a su servicio; que obra ahora como príncipe de la potestad del aire; que es el enemigo  y acusador incansable de todos los santos; que es engañador y  que un día será encarnado en la persona del anti-cristo, que será vencido por Dios, castigado y atado durante el reino milenial de Cristo; y que luego de un último levantamiento, él y sus seguidores serán lanzados para siempre al lago de fuego y azufre, lugar infernal preparado por Dios para los espíritus malignos. Isa. 14:12-15; Eze. 28:14-17; Apoc. 12:9; Judas 6-11; II Ped. 2:4; Ef. 2:2; Juan 14:30; I Tes. 3:5; Mat. 4:1-2; I Ped. 5:8; Zac. 1:3; I Juan 3:8; Mat. 13:25, 37-39; Luc. 22:3-4; Apoc. 12:10; II Cor. 11:13-15; Mar. 13:21-22; I Juan 4:3; 2:22; II Juan 7; Apoc. 13:13-14; 19:11; 12:7-9; 20:1-3, 10; Mat. 25:41; II Tes. 2:8-11.

 

EL HOMBRE

 Creemos que el hombre fue creado a imagen de Dios, que pecó y por ello incurrió no sólo en la muerte física sino también en la muerte espiritual que es separación de Dios, y que todos los seres humanos, aun aquel que pueda considerarse  moral o socialmente bueno nacen con una naturaleza pecaminosa y son pecadores en pensamiento, palabra y obra, incapaces de remediar su condición perdida. (Génesis 1:26,27; 3:1-6; Romanos 5:12,19; 3:10-13; Tito 1:15,16)

 

LA SALVACION

Nosotros creemos que el mensaje claro de salvación es el "arrepentimiento hacia Dios y fe hacia nuestro Señor Jesucristo" (Hechos 20:21).

Creemos que el Señor Jesucristo murió como sacrifico substitutivo por todos los hombres. La expiación por sangre que él realizó es ilimitada en su potencial pero  limitada  en su aplicación; es decir; se salvan las personas que atraídas por el Espíritu Santo al arrepentimiento y a la fe, toman la decisión de recibir a Cristo como su Salvador personal. (Isaías 53:4-11; 2 Corintios 5:14-21; 1 Juan 2:1,2; 2 Pedro 2:1; 1Timoteo 4:10; Juan 3:5-8; 16:8-13).  

 

 

Creemos que todos los que reciben por fe al Señor Jesucristo nacen de nuevo del Espíritu Santo y por ello llegan a ser hijos de Dios. (Juan 1:12,13; 3:3-16; Hechos 16:31; Efesios 2:8,9)

Creemos en la seguridad eterna del creyente, que es imposible que se pierda jamás el que ha nacido en la familia de Dios por cuanto es guardado para siempre por el poder de Dios. (Juan 6:39,49; 10:28,29; Romanos 8:35-39; Judas 1; 1 Pedro 1:5) Nosotros creemos que la vida eterna es la posesión presente de cada creyente (Juan 6:37-40; 10:27-30; Romanos 8:1, 38-39; 1 Corintios 1:4-8; 1 Pedro 1:3-5; Judas 1, 24). 

LA IGLESIA 

Creemos que la iglesia, la cual es el cuerpo y la novia desposada de Cristo, es el organismo espiritual que consiste en todos los creyentes que han nacido de nuevo en esta dispensación del Nuevo Testamento. (Efesios 1:22,23; 1 Corintios 12:13) que empezó con Cristo y los apóstoles, fue llena de poder en Pentecostés y será llevada por Cristo en el Rapto (Efesios 1:22-23; 5:25-27; 1Corintios 12:12-14; 2 Corintios 11:2).  

 

Creemos que la iglesia local es la agencia mediante la cual Dios ha escogido realizar su obra en el mundo. Una iglesia bautista del Nuevo Testamento es un cuerpo organizado de creyentes bautizados por inmersión después de una confesión fidedigna de fe en Jesucristo, teniendo dos oficiales (pastor y diácono), congregacional en política, autónoma en naturaleza, y reunidos para el trabajo, la adoración, la edificación, la observancia de las ordenanzas y el cumplimiento mundial de la Gran Comisión. Creemos que la iglesia local, bajo la Cabeza que es Cristo, debe ser libre de cualquier jerarquía externa y no debe asociarse con ningún esfuerzo ecuménico, neoortodoxo, neoevangélico, o cualquier esfuerzo similar para transigir la verdad. (Hechos 2:41-47; Efesios 3:10; Mateo 28:18-20; 1 Timoteo 3; 1 Pedro 5:1-3; Efesios 1:22; Romanos 16:17; 2 Corintios 6:14-17; 1 Timoteo 6:3-5)

 

Creemos que las ordenanzas bíblicas de la iglesia son el bautismo y la Cena del Señor, y que deben ser administradas por la iglesia local; que el bautismo, por inmersión, debe administrarse sólo a los creyentes, como un símbolo de su creencia en la muerte, sepultura y resurrección de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y como un testimonio al mundo de esa creencia y de su muerte, sepultura y resurrección con él; y que de la Cena del Señor deben participar los creyentes bautizados para proclamar su muerte “hasta que él venga”. (Mateo 28:18-20; Hechos 2:41-47; 8:26-39; 1 Corintios 11:23-28; Colosenses 2:12

 

LA SEPARACIÓN BÍBLICA  

Nosotros creemos que todo aquel que fue salvo por El, debe vivir de tal manera como para no traer reproche a su Salvador y Señor; creemos en la separación de toda la apostasía religiosa, placeres mundanos, y de prácticas y asociaciones que no son ordenadas por Dios (2 Timoteo 3:1-5; Romanos 12:1-2; 14:13; 1 Juan 2:15-17; 2 Juan 9-11; 2 Corintios 6:14-7:1).  1 Pe. 1:1).

 EL RETORNO DE CRISTO 

Creemos que la segunda venida de Cristo a la tierra ocurrirá de la siguiente manera:

Primero, el rapto de los salvos, que puede ocurrir en cualquier momento; los muertos en Cristo oirán la trompeta y resucitarán primero, luego el resto de los santos serán transformados en un abrir y cerrar de ojos y estarán con el Señor en el aire, (1 Tes. 4:13-17; 1 Co. 15:51, 52). Luego, vendrá en la tierra un período de gran tribulación, en el cual Satanás, la bestia y el falso profeta tendrán autoridad en la soberanía de Dios para actuar por siete años literales (Dan. 9:27); mientras, en el cielo se estarán efectuando el tribunal de Cristo y la cena de bodas del Cordero (2 Co. 5:10; Ap. 19:7-10).

Una vez cumplidos los siete años, Cristo vendrá visiblemente para todo el mundo (Ap. 1:7) con su iglesia, para reinar sobre la tierra por mil años literales (Ap. 20:1, 2.

NUESTRO ESTADO ETERNO 

Nosotros creemos en la resurrección corporal de todos los hombres: los salvos, a la vida eterna, y los inconversos al castigo eterno (Mateo 25:46; Juan 5:28-29; 11:25-26; Apocalipsis 20:5-6, 12-13). 

Nosotros creemos que las almas de los salvos son, luego de la muerte, ausentes del cuerpo y presentes al Señor, donde en actitud consciente ellos esperan la primera resurrección, cuando el espíritu, alma y cuerpo se reúnan para ser glorificados  para estar por siempre con el Señor (Lucas 23:43; Apocalipsis 20:4-6; 2 Corintios 5:8; Filipenses 1:23; 3:21; 1 Tesalonicenses 4:16-17). 

Nosotros creemos que las almas de los incrédulos permanecen, después de la muerte, en la miseria y en tormento  consciente hasta la segunda resurrección, cuando con el alma y cuerpo reunidos ellos aparecerán al Gran Juicio del Gran Trono Blanco, y serán lanzados en el lago de fuego, donde no serán aniquilados, sino que sufrirán el castigo eterno consciente (Lucas 16:19-26; Mateo 25:41-46; 2 Tesalonicenses 1:7-9; Judas 6-7; Marcos 9:43-48; Apocalipsis 20:11-15). 

© Iglesia Bautista 

Abierta todas las semanas:

Jueves  7pm-8:15pm

Sábados 6pm-7:30pm

Domingos 10am-12:15pm y 6pm -7:15pm

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